Cuan grandiosos los que admiran
tal, los cuervos celosos
en la guarida de la viuda
al acecho, derrocar
Y las puertas retumban derredor
los vastos campos de la dulce morada
como los canticos celestiales
Ni el azul celeste
como la marquesina de la tumba
caminos de sabiduria
melancolía, destellos de luz
pueril como el alma en vano
Arañas trepando por las paredes
con las puntas afiladas
sucia entrada a la voluntad
la arena oxidada
¿Acaso la aurora permite liberar?
tal, los cuervos celosos
en la guarida de la viuda
al acecho, derrocar
Y las puertas retumban derredor
los vastos campos de la dulce morada
como los canticos celestiales
Ni el azul celeste
como la marquesina de la tumba
caminos de sabiduria
melancolía, destellos de luz
pueril como el alma en vano
Arañas trepando por las paredes
con las puntas afiladas
sucia entrada a la voluntad
la arena oxidada
¿Acaso la aurora permite liberar?
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